Víctor Guillot

Emir Kusturica, un maestro para la felicidad

Víctor Guillot /

El cine de Emir Kusturica puso en el mapa la antigua Yugoslavia y su tradición cinematográfica, pero hizo también mucho más: romper fronteras no sólo geográficas, sino también culturales, políticas y estéticas, creando una mitología única.

Cuenta Emir Kusturika en alguna de sus entrevistas que su obra es fiel reflejo del devenir de los pueblos de los Balcanes, una autopista que va indistintamente de la euforia al sufrimiento. Podemos decir sin exagerar que sus películas son un tratado de la felicidad, nacido de una militancia dionisíaca que logra que sus filmes sean sentimentales y mágicos altiempo que grotescos y desmesurados, sin por ello caer en la complacencia ni en la evasión del compromiso político, lo que le ha convertido en uno de los cronistas más singulares de Serbia y, por extensión, de la antigua República Socialista de Yugoslavia.

Uno de los pilares sobre los que se asienta el fin último del cine de Kusturica es haber tratado de contraponer el sentido apolíneo del hollywood storytelling al sentido dionisíaco y festivo de su obra. «En la primera mitad del sigloXX, Hollywood era el centro del idealismo mundial, y yo soy un idealista. Welles, Lubitch o Capra, directores a los que yo admiro, se fueron extinguiendo y, desde entonces, el cine americano es el centro del conservadurismo liberalcapitalista».

Papá está en viaje de Negocios, (Otac na sluzbenom putu, 1985), Underground(1995), El tiempo de los gitanos (Dom za Vesanje,1989), Gato negro, gato blanco (Crnamaska, beli macor,1998), La vida es un milagro (Zivotje cudo, 2004) o Prométeme (Zavet,2007), en todas ellas, Kusturica propone una mirada terapéuticadel cine, a través de historias de vida y muerte, donde convergen ternura y descontrol, pícaros adorables con mafiosos cocainómanos y personajes tan hiperactivos como los ritmos gitanos que escuchan. En las películas del director bosnio declarado serbio, un funeral puede convivir con un casamiento y todo ello para que el dolor colectivo fluya y se descargue entre gritos y carcajadas.

El inspirador del cine de Kusturica será Federico Fellini y su Amarcord (1973).  El estilo del maestro italiano deslumbraría al joven realizador mientras estudiaba cine en la Escuela de Bellas Artes de Praga. En sus memorias ¿Dónde estoy en esta historia? (2012), Kusturica confiesa que Amarcord fue para sus películas «lo que el Big Bang para el Universo. Sus imágenes y sus ideas se convirtieron en los manantiales que nutrieron todos mis ríos cinematográficos. En lo sucesivo, todo lo que ocurrió en mi vida de cineasta se mide por el rasero de esta película». Pero si el estilo de Fellini era propicio para contar la vida en Yugoslavia, no es menos cierto que su literatura ya contaba con escritores como Ivo Andric, quien había narrado la historia de los Balcanes a través de la novelas Un puente sobre el Drina (1945) o Crónica de Travnik (1945), precedentes muy significativos de esa visión coral de la narración, en la que crónica, magia y leyenda se funden para contar el devenir de un pueblo mestizo, sometido al imperio turco, primero, y al imperio austrohúngaro, después.

Por otra parte, la obra de Kusturica no se entiende sin la tradición forjada por otros directores como Goran Markovic (Tito y yo/Tita i ja,1992, y Tragedia burlesca/UrnebesnaTragedija, 1995), Slobodan Sijan (Línea no regular/Koto tamo peva, 1980) o Dusan Kovácevic (El espía de los Balcanes/Balkanskispijun, 1981, y Profesionalac,2003). Será precisamente Kovácevic, dramaturgo, guionista y director, el agitador político-cultural y alma mater de un grupo de autores etiquetado como Nuevo Cine Yugoslavo, surgido al albur de la muerte de Tito, que se atrevió a criticar su régimen apostando abiertamente por un estilo de comedia emparentada con las tradiciones italianas y españolas: de Ferreri y Risi a Berlanga y Azcona; incluso hoy podemos relacionar a Kusturica con la veta grotesca de Álex de la Iglesia, quien también plantea un cine en términos políticos y corales.

Pero, ¿por qué el cine de Kusturica trascendió más allá de los Balcanes y el resto no llegaron a traspasar esa frontera? La respuesta puede encontrarse en el sentido de la exageración que Kusturica ha ido desarrollando en cada una de sus películas, propulsando su cine hasta la esfera de la épica, mientras el resto de directores se quedaron en la humilde pretensión de contar una comedia con hondura dramática y paisaje político.

Para el serbio, la comedia más desaforada en el paisaje más trágico ofrece como resultado una narración épica. Esa voluntad de llevar a los personajes hacia los extremos empujó al realizador serbio a rodar Maradona por Kusturica (Maradona by Kusturica,2008), un documental que sigue los pasos del astro argentino, donde se alternan entrevistas con imágenes de archivo, permitiéndonos descubrir el perfil más dramático de, posiblemente, el mejor futbolista de la historia. Más allá de la devoción a un deporte, lo más interesante de este trabajo es la admiración hacia una figura que se ha caracterizado por un sentido dionisiaco, épico y trágico de sus actos. «Maradona es un personaje tan carismático que se convirtió en la imagen de los pobres de América Latina. No es uno de los que se olvidan de sus raíces. Su fútbol separecía al baile, al tiempo que su vida a una tragedia».

Kusturica prepara ahora un biopic sobre Pancho Villa. “Si miramos a nuestros bandidos y rebeldes, ninguno ha sido tan grande. Siento por él una admiración histórica” asegura, mientras busca fuentes de financiación para uno de sus proyectos más deseados, antes de poner en marcha la película que puede sintetizar toda su obra: componer a través de imágenes la gran obra de Andric, El puente sobre el río Drina.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s