Rubén Paniceres

La gran familia mutante

2La editorial Panini, en su sello Marvel Gold, continúa la reedición de la etapa de los X-Men guionizada principalmente por Chris Claremont. Con la reciente aparición del segundo volumen, aprovechamos para hacer un recorrido por la larga saga que abarcó casi dos décadas y que enlaza con otras series como los Nuevos mutantes, así como con distintas miniseries y novelas graficas. Frondoso material todo él, a cargo del guionista británico, del que comentaremos sus momentos más destacados.

Algo nuevo, algo viejo

Los X-Men de Chris Claremont recogen la herencia del universo narrativoque crearon Stan Lee y Jack Kirby, con su alternancia de melodrama y acción épica, combinados con el pathos inicáatico de la adolescencia que hábilmente diseñó Lee en colaboración con Steve Ditko en Spiderman. Pero Claremont no se limita a copiar las situaciones, acciones y actitudes de sus maestros, sino que toma el testigo y construye historias modernas que se generan a partir de la tradición para instaurarse en un modelo nuevo, más rico en connotaciones y con una emotividad más acorde a los cambios culturales de su momento. Claremont sabe, así, ser original y al mismo tiempo heredero de un modelo que logró dar carne y hueso a los estereotipos que durante décadas habían imperado en el comicbook.

El guionista consigue, además, algo que se ha intentado numerosas veces y pocas se ha conseguido, que es aportar un toque de cotidianidad a personajes tan alejados de lo común como son los superhéroes. Logra edificar un modelo universal de comportamientos donde son más importantes las afinidades que las diferencias, una cuestión vital en el entramado ideológico de la serie, pues Claremont comunica un mensaje antirracista y claramente militante contra los prejuicios de todo tipo a través del rechazo hacia los mutantes, que, paulatinamente, se convierte en una persecución xenófoba.

3Pero tal vez lo más sobresaliente de la Patrulla X del autor británico sea el tratamiento de los personajes. Más importante que las escenas de acción, el enfrentamiento contra supervillanos (como El club Fuego Infernal, Arcade, La Hermandad de Mutantes Diabólicos)o amenazas interestelares (como la progenie alienígena de El Nido)es el proceso iniciático que, en menor o mayor medida, viven todos los protagonistas. Si, como sostiene Juan Eduardo Cirlot, la principal hazaña del héroe es vencerse a sí mismo, esto es lo que hacen, o al menos intentan, Lobezno, Tormenta, Cíclope, Pícara, Ilyana y el resto de los mutantes liderados por el profesor Xavier. Todos ellos afrontarán sus demonios interiores, sus dudas, miedos y sentimientos de culpa para superarlos, o convivir con ellos. Lobezno luchará continuamente con su instinto bestial, Tormenta con el choque entre sus emociones de mujer y su mística espiritualidad, Cíclope con su dramática novela familiar, Pícara con su esquizofrenia múltiple, o Rachel, la hija de Ciclope y Fénix, con su remordimiento.

El resultado será positivo en algunas ocasiones, como la transformación de Lobezno durante su primera aventura en Japón en un auténtico samurai (miniserie de cuatro números ilustrada por un Frank Miller en estado de gracia). En otras, estará teñido de fracaso: la tentación en la que hará caer a Rachel la torva Espiral y su inquietante tienda de cuerpos… Pero el resultado, sea en un sentido u otro, ostentará el carácter de provisional. La lucha contra uno mismo será eterna y demandará un esfuerzo cada vez mayor, aunque siempre con la esperanza de la redención del ser humano o, en este caso, mutante, merced al ejercicio de su libre albedrío.

5La saga destaca, asimismo, por su falta de maniqueísmo. Caracteres decididamente perversos pueden tener un acusado sentido de la amistad, como Juggernaut respecto a su socio Black Tom, o un acendrado instinto maternal, como el sincero amor de Mística hacia su hija adoptiva Pícara, inicialmente una villana enloquecida, que se transformará en una esforzada y generosa heroína, eso sí más demente, sí cabe, que en su anterior actividad como malvada. Igualmente, el archivillano Magneto se revelará como un líder político cuyos fines son justos y sólo su medios son los equivocados y eventualmente terminará pasándose al bando de su antiguo antagonista, Xavier, deviniendo en mentor de Los Nuevos Mutantes, así como en el director de la Patrulla X.

Especial relevancia encontramos en La saga de Fénix Oscura, donde Jean Grey, antigua Chica Maravillosa, se convierte en una entidad maligna que sufre la tentación de su reverso tenebroso y llegará a destruir una galaxia entera, teniendo como único camino hacia la redención el suicidarse para no hacer daño a los que ama. Mientras, la aventura, de seis entregas, en la que los miembros de la Patrulla X son infectados por los embriones de la colonia alienígena —conocida como El Nido plantea la cuestión del mal que todos llevamos incubado dentro, y cómo la enfermedad puede convertirnos en seres completamente diferentes a los que éramos. Esta historia tiene puntos de coincidencia no sólo con la exitosa serie de películas de Alien sino también con algunos filmes de David Cronenberg. De paso, esta estupenda saga trata aspectos como el hecho de afrontar la muerte por parte del individuo y en clave metafórica el dilema moral sobre la utilización de medios artificiales para suprimir la vida, como el aborto o la eutanasia. Claremont construye con todo ello un calidoscopio sobre la condición humana, donde hay tonalidades de todo tipo y donde aprendemos la máxima bíblica de que no hay que juzgar a los demás si no queremos ser juzgados.

El oficio de vivir

Temáticas destacables en la saga mutante son la exploración y descripción que se hace del rito de paso de la adolescencia a la madurez adulta. Personajes como Kitty Pryde han sido considerados por los exégetas de la serie como el más acertado retrato de la personalidad de los teenagers que han dado los cómics de la Marvel. Esto sin duda es notable, porque, como ya apuntábamos arriba, uno de los méritos de Lee y asociados fue crear unas historias en las que los muchachos que leían las publicaciones de la Marvel podían identificarse. Sin embargo, estimo que Claremont llegó aún más lejos que Lee. Por un lado, pareció comprender a la perfección la definición de lo que significaba la edad adolescente para el psicólogo Erik Erikson, es decir: crisis.

1Por otra parte, Claremont dio preponderancia a los roles femeninos, algo que la Marvel había descuidado un poco, pues predominaba un enfoque masculino. Ahora las chicas no sólo son guerreras, sino individualidades mucho más interesantes y complejas que sus compañeros del otro sexo.Kitty e Ilyana pueden tener unos sentimientos parejos a los de personajes de similar edad como Coloso y afrontar situaciones parecidas, la necesidad de independencia de la seguridad familiar, los desengaños amorosos, la búsqueda de su identidad…

Pero su trayectoria exhibe mayor complejidad dramática: Kitty Pryde evoluciona a lo largo de la serie, desde su presentación ocupando la plaza vacante por defunción de Jean Grey, en donde es casi una niña, hasta una joven que encara con madurez la vida; para ello tendrá que sobrellevar pruebas como el divorcio de sus padres, su ruptura con su amor platónico, Coloso, la aceptación de que sus amistades tienen derecho a una vida separada de ella, como sucede con su peculiar relación fraterna/maternal con Tormenta… A través de diversos sucesos, Kitty crece como persona y es capaz de aconsejar a personajes adultos como Lobezno o de dar un vibrante discurso liberal contra el intolerante reverendo Stryker, que pretende una cruzada de exterminio contra los mutantes —en la escena que es el punto álgido de la excelente novela gráfica Dios ama, el hombre mata,comparable, en otros registros, al speech final de Charles Chaplin en El gran dictador.

10kitty-prydeLa hermana de Coloso, Yliana, vivirá toda una odisea iniciática en la miniserie Magik,donde se encontrará en la dimensión alternativa regida por el nigromante Belasco, el cual ha eliminado a la Patrulla X de su universo paralelo e intenta convertir a la chica en su discípula maléfica. Yliana resistirá la tentación y vencerá a Belasco, pero resultará transformada en un ser diferente, dotada de oscuros poderes que pueden empujarla tanto al bien como al mal. Dicho de otra forma, Yliana entrará en la etapa adulta, donde las cosas no son ni blanco ni negro, sino cargadas de variados matices. Además, la muchacha crecerá desde la infancia a la juventud: al entrar en el mundo del hechicero tiene seis años y al salir, catorce, y conocerá realidades como el miedo, la ira, la muerte y el dolor por la pérdida de los seres queridos. La joven asumirá que hacerse adulto no es tener respuestas para todo, sino tratar de hacerlo lo mejor posible y procurar ser fiel a uno mismo.

También personajes de mayor edad, como los hermanos Summers, Ciclope y Havock, deberán superar sus traumas de infancia, causados por el abandono de sus progenitores, y encarar la aventura del matrimonio y el reto de formar su propia célula familiar. Estas peripecias finalizan con una frase repetida que tiene el carácter de una esperanzadora letanía, «un principio». La existencia es, pues, un continuo comienzo, hecho de avances y de retrocesos, pero siempre caracterizado por una vocación de progreso, constituyendo el auténtico trabajo de los héroes de Claremont, aquel que consideraba el antropólogo Joseph Campbell, la tarea del héroe de las mil caras, que no es otra que «la aventura de vivir».

Modern family

La Patrulla X constituye, después de los Cuatro Fantásticos, la familia extensa más representativa del universo Marvel. Entre sus miembros se establecen a veces vínculos paterno-filiales, como los ya reseñados de Kitty y Tormenta o los de Xavier con Scott Summers (alias Cíclope), el cual estima a su mentor como a su padre adoptivo. En dicha dirección la franca camaradería de Lobezno y Rondador casi establece una relación de hermanos entre ellos. La unión a veces se remacha por reales lazos biológicos: Cíclope y Havock son auténticos hermanos; Rachel es la hija del primero y de Fénix; el segundo se casará con Lorna Dane, miembro de la Patrulla bajo el nombre de Polaris, y Cíclope con Madeleine Pryor, mujer que será una íntima colaboradora ligada a la suerte de los X-Men. Los mutantes son, pues, una verdadera célula familiar y como todas las familias hay diferencias entre sus miembros, rencores y malentendidos. Pero se unirán como una piña en los momentos de adversidad (el entierro de Jean Grey/Fénix en el lírico episodio Elegía, ilustrado por John Byrne) o felicidad (la boda de Scott y Madeleine, conclusión de la saga Desde las cenizas).

Pero la riqueza de la obra de Claremont no se centra únicamente en crear una creíble psicología de los protagonistas, sino también en una serie de elementos narrativos y situaciones entre los que sobresale su uso dramático del tiempo.

7MadeleinePryorUn concepto clave en el desarrollo de la serie es la existencia de futuros y dimensiones alternativas. Ya hablamos del mundo mágico del brujo Belasco, pero más importante es el ominoso presagio de un mundo paralelo donde la mayoría de los mutantes, y también otros superhéroes, han sido exterminados por los androides apodados los Centinelas y los escasos supervivientes habitan un universo concentracionario de regusto nazi. De ese mundo del mañana, que puede ser el nuestro, o sea, el de los personajes de la saga, u otra tierra paralela, vendrá Rachel, la hija de Fénix y Cíclope, como testigo traumatizado y agobiado por la culpa. Ella ejerció, en ese futuro, de perro de presa que delataba a sus compañeros mutantes, y gran parte del desarrollo de la serie estará marcado por una cadena de acontecimientos que pueden propiciar ese terrible porvenir o tal vez impedirlo, pero de cuyos resultados nunca se conoce el destino final, gravitando siempre una atmósfera de contingente amenaza.

Tampoco debería obviarse que la serie abunda en muy variadas referencias culturales que abarcan desde elementos usufructuados de conocidas películas y narraciones de ciencia ficción, como, por ejemplo, los episodios de El Nido, claramente herederos de la saga cinematográfica de Alien; la presentación de los mutantes que habitan el microcosmo subterráneo de las cloacas de Nueva York, los Morloks, en directa alusión a la novela de H. G. Wells La máquina del tiempo; o las numerosas criaturas híbridas de humano y ser artificial que aparecen en las tramas, que recuerdan acentos del cyberpunk y la estética de La Nueva Carne, hasta recreaciones de la mitología nórdica, en las llamadas Sagas Asgardianas. También, la épica del bushido en las dos miniseries que Lobezno protagoniza en Japón. «Préstamos» de Shakespeare y Gaston Leroux en el morlock Caliban, enamorado de Kitty Pryde, que está inspirado tanto en La tempestaddel bardo de Avon como en El fantasma de la Ópera del folletinista francés; Ray Bradbury, enla galería de espejos de la Tienda de Cuerpos de Espiral, que exhibe todo tipo de deseos, lo que nos retrotrae a la novela La feria de las tinieblas; las fabulaciones de Las mil y una noches,presentes en el episodio El cuento de hadas de Kitty;o la presencia de la más legendaria creación debida a la pluma de Bram Stoker, el conde Drácula, en dos soberbios episodios que muestran una brillante labor de ilustración del gran Bill Sienkewicz. Y todo esto sin olvidar un periplo por el infierno de Dante en el anual número 4, titulado El infierno de Rondador.

Libertad sin ira

La serie es notable, en otro orden de cosas, por su talante discursivo al encarar el debate ideológico desde unas coordenadas liberales. La Marvel ha sido tradicionalmente una editorial que ha tenido entre sus filas a un destacado elenco de escritores cercanos a un progresismo moderado. Autores como Roy Thomas, Steve Englehart, Steve Gerber, Don Mcgregor, Doug Moench o el propio Stan Lee practicaron una crítica de las contradicciones del sistema estadounidense, revisando problemáticas como el racismo, el consumo de estupefacientes entre los jóvenes o el peligro de confundir el patriotismo con el fanatismo de extrema derecha, y abogando, en definitiva, por una defensa de la democracia y la libertad para todas las razas y credos.

Es, pues, en esa conciencia liberal donde debemos encuadrar el trabajo de Chris Claremont, al que podemos calificar, no como el más incisivo, arriesgado o brillante escritor Marvel (ese puesto le correspondería a autores como Frank Miller, Mark Millar o el Kurt Busiek de Marvels), pero sí como él mas constante, coherente y honesto en su personal visión de las tensiones del mundo contemporáneo.

9MilleryClaremontEn estas notas ya hemos hablado del retrato de la persecución antimutante, que metafóricamente retrotrae al holocausto nazi o al mccarthismo. Autores como Lee o Roy Thomas ya habían incidido en estos aspectos en añejos números de los X-Men, utilizando a los Centinelas como símbolo del sectarismo. Pero Claremont va aún más lejos. Mientras que para Stan Lee los Centinelas son creados por un científico loco, y para Roy Thomas el testigo es heredado por el equivocado hijo del primero, es decir, mientras que para estos dos autores la xenofobia es propia de personajes desquiciados y no algo que afecte a las capas más amplias de la sociedad, Claremont hace que los perseguidores de los mutantes sean congresistas honrados, como el senador Kelly, equilibradas científicas, como la doctora Valerie Cooper, o sacerdotes como el reverendo Stryker, que en la citada novela gráfica Dios ama, el hombre mata tiene múltiples seguidores y cuenta hasta con las simpatías de la clase dirigente. Cuando Stryker celebra un mitin donde predica el asesinato masivo de los mutantes, en un ambiente de gran concentración más propia del NSDP hitleriano que de una reunión de creyentes en la fe de Cristo, un senador asistente comenta que el entonces presidente Reagan puede que esté bastante de acuerdo con el fanático clérigo.

4JohnByrneAdemás, Claremont propone mordientes visiones sociológicas de la lucha de clases. Algunos ciudadanos medios exponen que su temor ante los mutantes es sencillamente que, al ser éstos superiores, les pueden quitar su puesto de trabajo (notemos que estos episodios suceden en los años ochenta, donde el paro aumentó en todo el mundo occidental). La saga de la Masacre Mutante, punto álgido de la persecución racista contra los mutantes, que esperamos ver en sucesivas entregas de Marvel Gold, se ejercita sobre los Morlocks, los mutantes más desfavorecidos, que representan a la población marginal de los sin hogar que viven en las alcantarillas, siendo sus exterminadores un escuadrón de la muerte apodado los Merodeadores, que se ven a sí mismos como unos yuppies del homicidio. Y tal vez no sea excesivamente aventurado ver en la sociedad secreta Club Fuego Infernal, liderada por Sebastian Shaw (que agrupa a algunos de los mutantes más ricos del planeta, aspirantes a la dominación del globo) una ironía sobre una sociedad como la estadounidense, cuyos orígenes como nación estuvieron marcados por el papel decisivo de la logias masónicas en la trastienda de la revolución americana, así como el carácter de secretismo y grupo cerrado que suele rodear a las clases dominantes, desde la universidad y sus fraternidades hasta todo tipo de organizaciones económicas, como la trilateral, o claramente criminales, como la mafia.

En conclusión, la etapa de la Patrulla X escrita por Chris Claremont es un emocionante fragmento de la cultura popular embellecida por la labor gráfica de dibujantes de la talla de John Byrne, PaulSmith, Frank Miller, Arthur Adams,Barry Windsor Smith, Alan Davis, BillSienkiewicz,John Romita Jr. o Steve Leilaloha, algunos de los cuales efectuaron en dicha colección varias de las mejores páginas de su producción. Una pequeña obra maestra que combina el relato de iniciación con la épica, la crítica social y el melodrama, y un emotivo intimismo con la fantasía más bizarra.

Sólo cabe esperar que Panini siga editando el resto de la saga, donde nos esperan momentos tan inspirados como la saga de El Tramposo, que destaca como si la crisis de los infinitos mundos de la DC fuera reescrita por Carlos Castaneda.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s