Víctor Guerrero

No se puede correr contra el viento

gp-bahrein-rosberg-sorpresa-pole-bahrein_3

Fotografía de Motor.es

La Fórmula 1 paró este fin de semana en Baréin como el crucero que hace una escala en una isla remota de la cual lo único que interesa conocer es el menú que sirven en el restaurante del puerto antes de seguir viaje. Baréin olía a neumáticos quemados de una revolución árabe que nació muerta y algunas almas cándidas soñaron con una cancelación por motivos humanitarios. Ni que Baréin fuese Venezuela. Ya lo dijo Bernie Ecclestone: «why not?» Claro, ¿por qué no? La Fórmula 1 no se rige por el principio de la evangelización de la democracia, vamos a suponer, sino por el calendario de la competición y el dinero. Los únicos neumáticos quemados de los que quiere oír hablar Bernie es de sus bólidos, no los de unos sans culotte que ni siquiera hablan cristiano.

A la Fórmula 1 le sobra o le falta democracia. En realidad es un deporte que le viene a dar igual. Sebastian Vettel, por ejemplo, corrió ayer como si todo le diese igual. Como si tal cosa. Salió primero, corrió primero, llegó primero. Y ya. Vale. Qué rollo. Pues sí, un rollo. Vettel es un tío rápido, que corre mucho, audaz en sus momentos —como ayer con Rosberg y Alonso al principio— pero luego tendente al aburrimiento. Al basta ya. Como Merkel: «Se ha acabado vivir del crédito». Y ya. Porque lo digo yo. Se ha acabado lo de repartir victorias. Porque sí. Sí, y porque Sebastian Vettel tuvo en Baréin un coche maravilloso que corrió más que ningún otro y se pegó a las curvas y voló en las rectas. Sebastian Vettel es un gran piloto subido al mejor coche de la década.

Kimi Raikkonen no puede hacer nada frente a esas cosas de los tiempos. A Kimi Raikkonen le pasa un poco como a Vettel, que le terminan por dar igual las circunstancias. Por eso ni neumáticos quemados ni cosas raras. Kimi se sube al coche y pisa el acelerador. Corre. Kimi Raikkonen es un piloto puro. Es un corredor. Es un atleta. Seguramente será gordo cuando lo deje de verdad. Le pasará como a los nadadores retirados, que se hinchan como globos. A Kimi le quedará pilotar en un gran turismo como hace con Kit Dotcom en el vídeo que podéis ver al final. KR es como aquel entrenador del Santa Olaya al que se la sudaba un poco casi todo porque él ya había hecho la marca, en su caso el campeonato, y aún así echaba broncas porque sentía que seguía siendo el fuckin’ number one.

marca

Fernando Alonso en boxes (fotografía Marca)

El número uno debería ser Alonso. Es lo que nos dice nuestro corazón asturiano y cartesiano. Pero cartesiano de cartes, de naipes, no de René, o Renato, como decían los patriotas. A Alonso le gustan los juegos de cartas y la televisión le llamaba Magic Alonso. Alonso es Magic, ok, pero con la magic viene también el mal fario. Y es lo que le pasó ayer. Un equipo de cuatrocientos millones de euros tiene que arreglar un alerón, un coche, a golpes. Como nosotros con aquella Philips que se apagaba de pronto. Taca. Toque en la parte de arriba. Y así seguíamos viendo Lacombe Lucien antes de dormirnos de viernes y aburrimiento. Pues el Ferrari es tan traidor como Lacombe Lucien, pero aún así un coche maravilloso que obliga a su piloto a pararse doce millones de veces y a acabar octavo. Octavo. Mientras, Massa, je ne sais pas. Alonso es brazo.

Por mí la carrera de Baréin no se tendría que haber suspendido. No. Hay que correr. Con esos señores dando premios y los pilotos brindando con zumo. Con mosto. Con la Quinta Flota apuntando a Irán por un lado y a los miserables que se parten el pecho contra el rey feudal por otro. Sí. Así las cosas quedan claras. La Fórmula 1 es un deporte hermoso y un negocio de tripas nausebundas. La carrera de este domingo en ese trozo de arena fue exactamente eso y viceversa. Alonso, que es mago, voló esta vez sin alfombra de Aladino, o con alfombra defectuosa, que viene a ser la misma cosa. O sea, una cosa de la tierra.

Documentos

Sergio Pérez (6.º) fue bravo con su compañero de equipo, Jenson Button (10.º), quien lo acusó de conducción peligrosa. Los ingenieros intentan poner paz.

Kimi nos gusta. Segundo saliendo octavo. Aquí se divierte con Kim Doctcom. En Nürburgring.

Próximo GP

GP de España, circuito de Cataluña. 10-12 de mayo. 66 vueltas. Resultado 2012: Hamilton, Maldonado, Alonso.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s