Jorge Alonso

El Patio de tu Casa (entrevista): «Échale huevos, vete a Madrid a tocar, búscate un manager, sal»

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Los hermanos Mario y Eduardo Viñuela, Ana Viñuela y Jorge Alonso (de espaldas) en el bar Toma 3 de Gijón. Foto de Helena.

“Sucede a veces, los amigos entran y salen de nuestras vidas como camareros en un restaurante”

Cuenta Conmigo (Stand By Me, Rob Reiner, 1986)

Una advertencia previa. Servidor gusta de vivir en las canciones de Nick Cave todo el tiempo que la vida real deja libre. Incluso cuando me muevo en ella consumo grandes y sinceros tragos de Waits (turista y desertor), montañas de Stooges cortadas con Chet, Miles y Coltrane o pildorazos de Primal Scream,  la Velvet Underground o cualquier otra cosa que me vuele la cabeza cuando el día se vuelve indirigible. De las cuatro de la tarde en adelante, más o menos.

Dicho esto, es evidente que necesito de tanto en tanto disfrutar del aire y sentir la hierba fresca en mis pies desnudos  mientras paladeo  un vino prudente y una luz que no sea artificial, por ejemplo. Todos lo necesitamos. Para eso y para mucho más está El Patio De Tu Casa, un grupo con disco sol bajo el brazo y esas ganas de llegar a la gente que tantas veces echas de menos.

-La primera, para dejarlo claro, compartís apellido  pero no parentesco ¿no?

-Ana. Cierto, cierto, los tres nos apellidamos Viñuela pero la consanguineidad no existe entre ellos y yo.

-Está claro que Edu y Mario mantienen una relación desde hace años (son hermanos) pero los tres os conocéis desde hace ya bastante tiempo.

-A. Bufff, hace diez años que conozco a Edu, y a Mario medio año más

Edu. Once años, creo, desde 2002 o algo así.

-A. Mario y yo somos de la misma generación y teníamos colegas en común y tal, compartimos piso en Salamanca…

-Mario.  Piso, libros, biblioteca, madrugones, en fin (risas).

-Hubo un pequeño paréntesis cuando tú Ana te fuiste a California, por cierto ¿a qué exactamente?

-A. Podría decir que a buscar el éxito o a triunfar, pero básicamente a practicar inglés y a cuidar niños (risas). Era la manera de ganar dinero, ser au pair. Sí que es verdad que me relacioné con gente que estaba en la música, y aunque a mí de siempre me había gustado cantar nunca me lo había planteado en serio. Allí fui a un estudio de grabación, di algún concierto con un amigo… vamos que fui a practicar el inglés y a vivir mi experiencia americana pero la cosa se desarrolló de esa manera. En ese momento Edu estaba, creo, en Alicante de profe y Mario en Madrid currando y haciendo el doctorado todavía, entonces perdimos bastante el contacto, pero dio la casualidad de que volvimos todos a Gijón más o menos al mismo tiempo y Mario y yo empezamos con el grupo.

-¿Al principio la idea era un dúo?

-M- No había ninguna idea, cuando empezamos fue a través de… Mira fue un 27 de Abril de 2010, que fuimos a un concierto a la iglesia de La Laboral en Gijón, y en esa época Igor Paskual me había pedido que le grabara unas canciones, para Gabriel Sopeña creo, que estaba buscando compositores. Yo me puse a recuperar canciones que tenía desde hace tiempo y cuando me puse a cantar pensé “joder, vaya mierda”, y se me ocurrió plantearle a Ana que las cantara ella. Hicimos una pequeña producción en casa y nos pareció que sonaba bien…

-A. Que en realidad lo escuchamos ahora y no, no sonaba bien (risas).

-M. Claro, comparado con cómo puede sonar ahora no, pero entonces sí. Pero bueno, el caso es que en vez de tirar al indie y grabarlo yo todo decidimos hacerlo bien, además había un concurso de maquetas de Los40 y entonces nos pusimos una fecha y en un mes hicimos muchos, muchos, temas.

-A. Si no lo hubiéramos hecho, pero muy poco a poco. El que estuviese ese concurso y que fuéramos capaces de hacerlo nos animó a hacer un concierto, preparamos uno en casa y ahí entró Edu.

-M. Algo que sí teníamos claro desde el principio era lo de cantar en español, yo tenía el recuerdo de los noventa y muchos, de cuando tenía grupetes con amigos y eso, y me parecía que era mucho más fácil escribir en español, porque en inglés o eres casi bilingüe o dices muchas gilipolleces y no es que en castellano seas Alberti, pero al menos sujeto, predicado y eso…

-E. Es que antes se hacía mucho eso de cantar en guachi guachi, o farfullar sin más, vamos.

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Eduardo Viñuela y Ana Viñuela, durante la entrevista. Foto de Helena.

-El Pop como principio estaba claro desde el comienzo también.

-M. Sí, fue el estilo que salió en ese mes de Mayo, y cuando vas tirando por un lado no vas a mirar a otro. A mí me encantan los discos más marcianos de Radiohead, pero nosotros teníamos unas bases, que eran las guitarras, el piano, la voz de Ana, y simplemente tiramos por un estilo que sabíamos que iba a pegar bien con todo eso. Mucho mejor que ser pretenciosos y acabar haciéndolo fatal… La primera crítica que  tuvimos en nuestra vida, con la maqueta que grabamos con Pedro Vigil y Mar Álvarez, fue en Mondo Sonoro y decía “pop sencillo y elegante”, pensamos que eso era lo que se nos daba bien.

-Luego siempre se pueden incluir influencias, como en “Las Mañanas del Sur”, que tiene cajón flamenco, palmas y demás.

-M. Claro, pruebas a sumar algunas influencias, y si quedan bien, estupendo…

-A. Luego te llega  gente diciendo que suenas a La Oreja de Van Gogh, y piensan que es lo que escuchas, que a mí me gustan, pero no es que sea a lo que me dedique, igual ellos tampoco es que estén escuchando Mecano.

-M. Hombre es que La Oreja de Van Gogh lo que tiene son unos temones melódicos muy potentes y supercomerciales, como Nirvana, por ejemplo. Luego ya está la puesta en escena, la temática y todo lo demás, que obviamente es muy diferente, pero comparten eso, estribillos muy pegadizos, en ese sentido, comerciales. Que eso de “comercial” suena muy mal, pero se trata de difundirlo, de buscar un espectador, un oyente, un lector… Si no te quedas en casa y tocas para ti mismo. De todos modos lo de La Oreja nos pone ya los pelos un poco de punta, es que hasta cuando tocamos en Marruecos lo decían (risas).

-Supongo que es por hacer Pop y tener una chica cantando.

-A. Es que no hay muchas más referencias, así que supongo que sí, es eso, pero de hecho el disco está masterizado por quien les masteriza a ellos y nos dijo que no, que de parecerse nada, pero bueno.

-En el disco hay mucho reencuentro e, incluso, esperanza en el futuro, que no es algo que abunde mucho en las letras últimamente.

-A. Letras para cortarse las venas ya hay muchas, entonces no queríamos ser unos tristes que estuviesen todo el rato quejándose, ya que tenemos la capacidad de crear algo, es bueno ir por otro lado…

-E. Creo que tiene mucho que ver con la actitud, a ver, por supuesto que hay mucha nostalgia, la tenemos en Brindemos, pero también cierta actitud que compartimos en la que esperamos que la cosa vaya a mejor, que llegue ese futuro.

-M. Es que dentro de lo mal que está la cosa en todos los sentidos, para los grupos también obviamente, la única forma de afrontarlo es así, no es un mensaje optimista sin más, es un “échale huevos, vete a Madrid a tocar, búscate un manager, sal”… Es la actitud que tenemos en el grupo y en general, y eso se nota en las canciones.

-Desde el principio os movísteis mucho, llevábais bien poco y ya habíais bajado, precisamente, a Madrid a tocar.

-A. Ya sé que es un topicazo, pero no te puedes quedar en casa esperando a que pase algo grande.

-M. Desde luego fue una forma de afrontar el proyecto, hacermos unas fotos, y una web, y movernos… es la única forma de que te vean, te respeten, y te pegues unas hostias que te tienes que pegar… Yo qué sé, irte a Santander y que no haya ni Dios, por ejemplo.

-E. Ahí es cuando piensas, joder, con lo bien que estaba yo tocando en Gijón, que sabes que más o menos vas a tener gente…

-A. Que esa es una actitud también muy respetable, la de quedarte en tu ciudad y está. Depende de tus metas y tus objetivos, lo que pasa es que nosotros desde el principio teníamos claro que queríamos otra cosa.

-M. Además también es verdad que lo de salir fuera a tocar te enriquece mucho, antes hablábamos de Las mañanas del sur, bueno, pues esa canción la hicimos allí, y El Camino de vuelta va de la perspectiva que tienes al pasar Guadarrama hacia Madrid, son letras que tienen parte de esos viajes que hicimos. Es una forma de ver desde fuera lo que hiciste hasta ahora, de quitar importancia y relevancia a todas las cosas, si te quedas aquí te obsesionas con tocar en este local o aquel festival.

-A. Y te pone mucho en tu sitio, porque igual te quedas aquí y crees que eres el mejor del mundo y sales fuera y de mano nadie sabe quién eres y escuchas a grupos que están el doble de rodados que tú.

-M. Y la experiencia de la furgoneta, eso también es aprendizaje.

-Vosotros a la hora de moveros estáis en un terreno complicado, con eso del “circuito alternativo” o directamente la falta de circuitos, porque os movéis en una zona indefinida.

-A. Hay muchos festivales para grupos indies, y  luego es fácil encontrar cosas cuando estás arriba, pero ahora mismo es muy difícil, porque nosotros no encajamos.

-E. Existen una serie de tópicos, recursos musicales, estética… Es un circuito muy cerrado.

-M. Tampoco es que transmitamos una estética de 40 Principales, que mira, ojalá estuviéramos ahí, pero ha cambiado la concepción de la música alternativa; antes había gente que trabajaba con una discográfica independiente, hacían lo que les daba la gana y lo presentaban. Nosotros hemos grabado en un estudio pequeñín en casa (La habitación con una cama, el estudio de Mario), pero ahora se trata de una estética y una música uniforme. Me parece que tenemos que intentar hacer algo diferente, y creo que lo conseguimos.

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De frente, en el centro Mario Viñuela. De espadas, a la izquierda Ana Viñuela y Eduardo Viñuela. Foto de Helena.

-¿Cuándo empezasteis a tocar fuera tenías algún contacto o fue un currar desde cero?

-E. Un poco de todo, pero que te cuente Ana que es la que se comió toda esa parte de correos, de llámame mañana, ya lo pensaré, ya te llamo yo si eso…

-A. Normalmente tienes contactos, no sé, por haber estudiado fuera por ejemplo, y te pasan un teléfono o un mail, y a partir de ahí llamas o escribes y ya puede ser desde el “no sé quien sois”, evidente, al “vale, son trescientos euros por tocar”, o “cuánta gente traéis y, sobre todo, cuánto beben” (risas). Luego hay salas que te tratan muy bien, te ponen facilidades, no te cobran nada… Hombre, lo del caché ya murió, pero al menos se portan.

-E. Y ya que estás pues piensas: oye, pues de camino podíamos ir hasta este otro sitio, vamos a llamar a los bares que hay aquí o allí.

-A. Ahora mismo tenemos un conocimiento de los bares y salas por España que alucinas, y de muchos grupos semejantes a ti que andan también moviéndose por ahí. La cosa es buscar, buscar, buscar y no desesperarse, que a veces es lo más difícil.

-El tema de las redes sociales es cierto que es una herramienta tremenda, pero hay muchos grupos que cuelgan las canciones y esperan las llamadas, vosotros las usásteis como tarjeta de presentación, que es lo que son. Y a tocar.

-A.  Realmente desde que montamos el grupo no hemos parado, casi hasta ahora, para grabar el disco que, claro, lleva tiempo, y eso también viene bien. Es conveniente parar un poco, descansar y que esa poquita gente que ya te va siguiendo descanse un poco también… Pero, a ver, lo guapo de esto es tocar, comunicar, ¿para qué vas a ponerte a grabar y a colgar canciones si luego no vas a tocar?

-El disco, no digo que sea totalmente autobiográfico, pero sí muy honesto. Esto es lo que somos, lo que hacemos y ahí está.

-M. Sí,  el disco te diría que es tal cual, grabado de tal modo que se sienta el ambiente, que se escuchen los instrumentos, no nos pusimos a buscar un productor, un estudio, un batería, un bajista y que se te vaya de las manos el proyecto. Todo lo que suena aquí está tocado por nosotros o por los músicos que tocan en directo con nosotros (Kiki Dee a la batería y Jesús Colino al bajo). Es música de autor, nuestro guión, nuestra película, nuestra cámara, nuestra productora. El punto de partida del disco era que sonase real, para bien o para mal.

-A. Es que la intención era esa, hacer lo que sabemos hacer, ver cómo nos percibía la gente  y a partir de ahí construir la imagen y el proyecto, las fotos de promoción están hechas en casa, somos nosotros haciendo el mono, o sea, nosotros (risas).

-Hay mucha coherencia también, aunque tenga sus picos y sus palos un poco distintos, como “Estamos hechos de algo eterno”, que por cierto me encanta, pero luego es todo muy coherente.

-A. Pues eso es algo que nos preocupaba, porque pensábamos en que teníamos canciones que eran muy distintas, pero luego al final te lo curras y va saliendo.

-M. Es lo bueno de hacer los discos como un todo, trece canciones pero no cada una editada en un sitio. Ojo, hay que tener cuidado para que de la 5 a la 8 no sean exactamente lo mismo, para eso también vale mucho lo que decíamos de hacerlo nosotros, echarle horas, te conoces las canciones al dedillo, pruebas y pruebas y pruebas hasta que das con ese punto que quieres.

-Y el que os mováis en terrenos, digamos, artísticos ¿os ha ayudado a darle esa coherencia al proyecto? (Ana se dedica a la comunicación y a la locución, Mario es director de cine y Edu profesor de Musicología en la Universidad de Oviedo)

-E. Pues yo no lo sé. Hombre, moverse, tener estas inquietudes, escuchar mucha música, eso sí…

-M. A ver, ayuda en el caso obvio de los videoclips, o en el que Ana sepa hablar, comunicar y tenga una dicción que permita entender las letras, también en que hay referencias a películas y partes melódicas que son tipo arreglo para banda sonora… Hombre, lo de musicólogo no sé en qué nos beneficia (risas).

-E. Yo conduzco y tal…

-Has citado los vídeos, el aspecto visual es muy notable, especialmente “El camino de vuelta” que es una obra de arte ¿Esto a la hora de tocar donde no te conocen ayuda o no es para tanto?

-A. Yo creo que sí, mucho. Si no te conocen lo primero es mirar en Youtube, y ya, antes de sonar el primer acorde se están haciendo una idea según la pinta que tenga el vídeo. Quieras que no la primera impresión cuenta y si es buena, acaba el vídeo y continúa siéndolo, ya es perfecto.

-E. Ahora mismo canales como Youtube ya no es que sean una ventaja, es que son una obligación, en la radio ya no ponen novedades, en la tele, bueno, es que la gente ya no ve la tele, no vídeos, al menos.

-A. Y si suena un alguien nuevo en la radio viene de Youtube, aunque a veces hay cierta campaña para ello, pero así es como te lo venden al menos. Desde luego es una ventaja poder difundir tus vídeos sin contar con los canales tradicionales.

-M. Estoy seguro de que si no fuera por Youtube o internet en general no hubiera hecho ni la mitad de lo que he hecho.

-A. Si hasta tenemos gente que nos sigue en Latinoamérica gracias a las redes…

-E.  Antes tener una maqueta era una odisea y luego no había forma de moverla, parece que hay más grupos que nunca, no, hay los mismos que había pero ahora tienen la opción de mostrar un poco lo que hacen.

-A. Lo malo que ahora tienes que hacerlo tú todo, desde grabar, producir, moverte en las redes sociales, cosas que antes igual te  hacían las discográficas.

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Ana Viñuela. De espaldas, Mario Viñuela y Jorge Alonso. Foto de Helena.

-Vosotros ahora contáis con la ayuda de una agencia de management (Grupo Suéltate), pero hasta ahora habéis afrontado todos los gastos, todos y de toda índole.

-E. Hemos gastado más en gasolina, yo creo, que en cualquier otra cosa, bueno y en peajes. Será que me veo ya en ese rol de conductor (risas).

-M. Hay que pensar también que tenemos ciertas competencias, yo no me hubiese puesto a producir si no supiera grabar una batería, o los vídeos, pues no habrían sido como son. Ahora que tener un manager que te libre de todo el machaque de teléfono, de llamar cincuenta veces al mismo, se agradece muchísimo… A veces tienes que llamar pero sólo para hacer la última gestión del proceso.

-A. Y ¿cómo será que te den la lista de fechas y ya está? Pero bueno, ya sólo el saber que hay cosas que no tienes que hacer, como buscarte entrevistas por ejemplo, o notar que te sigue en Twitter o Facebook gente de salas que quieren ver cómo es lo tuyo, o gente a la que no has enviado tú la invitación sino que te van buscando, ya es mucho. También estamos aprendiendo ahora a delegar un poco, a confiar en que lo van a hacer bien, si no te llaman todos los días crees que no están haciendo nada, pero sí, lo están haciendo, pero es que, y eso lo sabemos de sobra, esto lleva mucho tiempo.

-Por cierto a la hora de componer cómo va el proceso, cómo se hacen esas canciones que luego hay que defender.

-A. Mira, tú vas por la calle con Mario y de repente se queda atrás, y al principio piensas “¿este qué hace?”, y le ves con el teléfono y resulta que está grabando un estribillo, por ejemplo. Luego ya a partir de ahí es cuestión de trabajarlo, y de no perder el móvil, claro (risas).

-Y este camino que ahora afrontáis con disco nuevo bajo el brazo, con más fuerza ¿tiene algún objetivo concreto? ¿Una situación en la que penséis “aquí”?

-M. Pues nos gustaría de mano llegar a tener buenas condiciones para tocar, cuando tienes un camerino decente, aunque sea para tener diez minutinos antes de tocar y no salir de la barra, que queda muy feo,  y un equipo de sonido guapo, un técnico que te conozca… Eso hace todo mucho más fácil.

-E. En algunos momentos piensas “cómo molaría tocar allí” y luego lo haces y vas pensando en otro, son diferentes etapas y no se trata de una carrera ascendente, hay cierta progresión pero con cierto zig-zag, que también está bien para curtirse.

A-. Hombre, ya puestos pues ya sabes, estadios de fútbol, plazas de toros… (Risas)

-M. Sólo con llegar a un sitio y no tener que dejar la furgo mal aparcada, bajarlo todo como sea, aparcar en el quinto pino, volver… Y llegar a ese punto en el que sabes que vas a salir y va a haber gente, no andar volviéndote loco pensando en la taquilla o lo que sea. Y tocar en salas pensadas para tocar, o sea, no girarte un poco y dar con la guitarra contra la pared. Poder currar bien y tener tiempo para el estudio, para grabar, ensayar y componer.

-A. Poder profesionalizar un poco la trayectoria, poder dedicarse a tocar. Sólo tocar.

Mi peso en vinilos a que sí.

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Detalle de un tocadiscos en el bar Toma 3 de Gijón. Al fondo, El patio de tu casa. Foto de Helena.

Próximos conciertos:

31 Junio – Madrid (20 de Abril)
2 Junio – Madrid (40 Café)
7 Junio – Oviedo (Nunca Jamás Drink & Dreams)
12 Julio – Alajar,Huelva (Plaza Mayor)
17 – Calatayud, Zaragoza (Urban Outcast Festival)
20 Julio – Cuenca (Plaza de la Merced)
8 Agosto – Gijón (Plaza Mayor)
30 Agosto – Sevilla (Café la Tregua)
 
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2 pensamientos en “El Patio de tu Casa (entrevista): «Échale huevos, vete a Madrid a tocar, búscate un manager, sal»

  1. Muy interesante.

    Eso sí, leyendo la introducción pensé que el titular era un engaño y me disponía a leer un artículo sobre los gustos musicales del entrevistador.

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