Ciclos

John Carpenter: renegado de América. Años 70 y 80

Con motivo de la publicación de John Carpenter. Un clásico americano, de Juan Andrés Pedrero Santos (T&B), y de John Carpenter. Ultimátum a la tierra, coordinado por J. D. Cáceres Tapia y Manuel Ortega (Macnulti Editores), desde el Centro de Interpretación del Cine en Asturias iniciamos una retrospectiva del director que fundó el slasher, renovó el cine de terror de ciencia ficción y apostó por un western urbano, comiquero y futurista sin renunciar a un ápice de rebeldía. El cine de Carpenter comparte época y pulsión de género con el de David Cronenberg o Wes Craven, pero su forma de entender el cine es una síntesis de subversión ácrata y narrativa americana directamente heredada de Howard Hawks y John Ford. Pero, a la vez, Carpenter comparte sangre con Sergio Leone, hasta el punto de convertir a sus antihéroes en réplicas de aquellos fabricados sobre el armazón iconográfico de Clint Eastwood en una estilización que bebe del lenguaje del cómic para cristalizar en pura narración cinemática. Y es que Carpenter ofrece en cada película un ejercicio de maestría no sólo rodando sino contando historias con escasos recursos. Dada la extensión de su filmografía, hemos decidido dividir en dos partes este ciclo. En esta primera aproximación, nos centraremos en sus comienzos y en los años ochenta, década de gran producción de películas que van desde el western pasando por el cine de terror adolescente, el cine apocalíptico, el de aventuras y el cine de acción.

John-Carpenter

 Lunes, 11 de noviembre. 19.45 h

Asalto_a_la_comisaria_del_distrito_13-380084842-largeAsalto a la comisaría del distrito 13 (Assault on precint 13). 1976. 87 min. Con Austin Stoker, Darwin Joston, Laurie Zimmer, Martin West, Tony Burton, Charles Ciprés, Nancy Kyes, Peter Bruni, John J. Fox, Marc Ross, Alan Koss, Henry Brandon, Kim Richards, Frank Doubleday, Gilbert De La Pena.

Inspirada en el western Río Bravo, de Howard Hawks, John Carpenter demostraba a la crítica y al gran público su capacidad para elaborar, a partir de una historia sencilla, un ejemplo de virtuosismo narrativo y elegancia inusitada para rodar y montar. Una comisaría de Los Ángeles, a punto de ser trasladada y adonde acaban de depositar a un criminal condenado a muerte, es asaltada por una banda marginal en busca de venganza. Para sobrevivir a los ataques, policía y prisioneros deberán unir sus fuerzas si desean salir vivos. Entre el reparto, el malogrado Darwin Joston destaca por su papel de criminal duro, cínico y sentimental, cuyo honor es capaz de estar por encima del más honrado policía. Un tipo con su propia ética y su propia ley, fuera de la sociedad, pero que, en el momento del apocalípsis (el asalto a al comisaría), la misma sociedad que lo condena a la silla lo reclama para salvarla. Como Ethan Edwards en Centauros del desierto, los grandes héroes del western son marginales siempre. Más allá de la trama, la cinta pone de manifiesto la capacidad de Carpenter para transitar por diversos géneros estilizándolos al máximo: desde el western contemporáneo pasando por el thriller, sin negar al film el tono final de las mejores películas de terror.

Martes 12 de noviembre, 19,45 h.

La-noche-de-HalloweenHalloween. 1978. 90 min. Con Jamie Lee Curtis, Donald Pleasence, P. J. Soles y Nancy Loomis.

John Carpenter no sólo cambiaría el rostro del terror con este film de culto, sino que crearía una categoría cinematográfica a partir de un rostro sin gestos, un escalofriante aliento y un cuchillo de carnicero. El director despojaría de cualquier barroquismo al giallo italiano para producir un nuevo género, el slasher (interesante en tantos otros aspectos como lo son los planos subjetivos, que alguna cuchillada se deben al Psicosis de Hitchcock). De Halloween brotarían como una hemorragia incontenible numerosos subproductos de la serie B y otras tantas franquicias como Pesadilla en Elm Street, Viernes 13 o Scream. Si hay algo que nos interesa de Halloween es esa visión trágica del destino inmutable, una especie de fatum exportado al tranquilo pueblo de Haddonfield, aparentemente deshabitado, frío y desapacible. Desde el punto de vista estético, el cine de Carpenter es terriblemente minimalista, de escasos elementos narrativos, eso sí, explotados al máximo, para lograr transmitirnos no sólo un estado de inquietud, sino también un clima moral. Por otra parte, si el destino no se puede cambiar, uno de los personajes lo dejará todavía más claro durante la película: «No se puede matar al hombre del saco». Mas allá del hecho fundacional de un subgénero, Halloween sigue siendo un interesante documento a la hora de analizar los tabúes sexuales americanos y, en general, una revisión del american way of life de la época, apuntando la lupa sobre el neoconservadurismo USA, que nada tiene que ver con la ideología de Carpenter, un tipo de izquierdas. La música, por otra parte, como en casi todas sus películas, está firmada por el propio director, quien, con apenas dos notas, logra transmitir la inquietud necesaria para dejarnos atrapados en el asiento.

Miércoles 13 de noviembre, 19.45 h

fog_poster_04La niebla (The Fog). 1980. 90 min. Con Jamie Lee Curtis, Adrienne Barbeau, John Houseman, Janet Leigh, Tmmy Atkins, Nancy Loomis y Hal Holbrook.

«Todo lo que vemos o todo lo que percibimos es sólo un sueño dentro de un sueño.» Con este lema de Poe comienza una de las obras maestras del cine de misterio y de terror, una clásica historia de fantasmas que adapta sin adaptar el universo del escritor William Hope Hodgson con tono de tebeo de la DC. Desarrollada con económica maestría, a la que no le sobra ni le falta nada, suma leyenda, misterio y terror para construir una película hermosa y a la vez entretenida. Si la angustia de Halloween estaba esenciada en la figura de Micke Myers, en La niebla se hace evanescente, invisible, absolutamente espiritual, como lo son las leyendas. La niebla es otro personaje más con el que Carpenter vuelve a demostrar su pericia detrás de la cámara ofreciendo magníficos planos e intensas emociones, y sacándole el mayor partido a los recursos más nimios. De modo recurrente, el director vuelve a tratar la idea del destino a través de una maldición. En esta ocasión, un pueblo marinero preparado para festejar el centenario de su fundación se ve amenazado por una niebla que va dejando cadáveres por el camino. A medida que se va acercando la fecha, iremos conociendo el pasado que yace enterrado en la memoria del pueblo. La sangre siempre corre por algún oscuro motivo.

Jueves 14 de noviembre, 19.45 h

un-halloween-john-carpenter-L-CYp50K1997: Rescate en Nueva York (Escape from New York). 1981. 95 min. Con Kurt Russell, Lee Van Cleef, Ernest Borgine, Donald Pleasence, Isaac Hayes, Season Hubley y Harry Dean Stanton.

Más alto, más fuerte, más rápido. Ése parece haber sido el lema que Carpenter decidió acometer con 1997: Rescate en Nueva York. Y es que esta película de culto y a la vez palomitera nos ofrece una visión hiperbólica, urbana y posapocalíptica del film que le dio la oportunidad de abrirse al cine a gran escala: Asalto en la comisaría del distrito 13. En esta ocasión, nuestro fuera de la ley no es otro que un magnífico Kurt Russell en la ya legendaria encarnación de Plissken el Serpiente, un remedo de forajido, mercenario o soldado caído en desgracia, sobre el que recae la leyenda de un pasado épico y glorioso. El personaje tiene todos los elementos de un Nick Fury encerrado en Nueva York, ciudad convertida en una prisión a la que han ido a parar no sólo criminales sino cualquier paria de un país convertido en paradigma de lo que debe ser una dictadura paranoica y violenta. Como Napoleón Wilson en Asalto en la comisaría del distrito 13, paradójicamente el bueno de Plissken será llamado por las fuerzas del orden para rescatar al presidente de Estados Unidos, secuestrado por la banda del Duque, un gánster que domina completamente la ciudad. Coetánea de otras obras maestras como Warriors, de Walter Hill, o Mad Max, Carpenter vuelve a advertir de los peligros que conlleva la política republicana de su país desde posturas anarcoides con este relato de aventuras y ciencia ficción, anunciando la posibilidad de un levantamiento en manos del lumpen-proletariado.

Lunes 25 de noviembre, 19.45 h

la-cosa-john-carpenter-1982-peliculaLa cosa (The Thing). 1982. 104 min. Con Kurt Russell, Wilford Brimley, Keith David, David Clennon, Richad Dysart, Donald Moffat, Richard Masur, T. K. Carter, Charles Hallahan, Peter Maloney, Joel Polis, Thomas G. Waites.

Como dice Russell/McReady: «Yo sé que soy humano…, y si todos vosotros fuerais cosas, me atacaríais enseguida, así que algunos sois humanos. Esa cosa no quiere mostrarse como es, quiere ocultarse dentro de una imitación, luchará si tiene que hacerlo, pero es vulnerable si está al descubierto. Si nos captura, no tendrá más enemigos. No quedará nadie para matarla. Habrá vencido. Se avecina una tormenta. Averiguaremos quién es quién». McReady habla de un ser multiforme venido del espacio, pero podría ser cada ser humano en cualquier sociedad. Obra maestra del suspense de terror y la ciencia ficción, revisión del clásico de Christian Nyby producido por Howard Hawks que, en 1982, no deja de ser todo un reto para Carpenter, quien plantea el film como una reflexión sobre la identidad,  la otredad y la paranoia, al igual que otros films como Alien, el octavo pasajero. Dicho en otras palabras, el infierno son los otros. Kurt Russell vuelve a protagonizar otro film de Carpenter, consolidándose como un actor imprescindible para sus películas de ciencia ficción y aventuras de los ochenta. Aquí encarna a un cowboy del aire, ajeno completamente a la vida de los laboratorios, que pilota un helicóptero en una estación experimental de la Antártida, donde un equipo de investigadores descubre a un ente extraño venido del espacio que según todos los indicios ha permanecido enterrado en la nieve durante más de 100.000 años. Al descongelarse, el ser experimenta una metamorfosis sorprendente. Imprescindible para los amantes de las pelis de bichos.

Martes 25 de noviembre, 19.45 h

Christine_peliculaChristine. 1983. 106 min. Con Keith Gordon, John Stockwell, Alexandra Paui, Robert Proxy, Harry Dean Stanton.

Sobre la base de una película de género de terror adolescente y siguiendo la estela de otras películas maestras como El diablo sobre ruedas, John Carpenter decide realizar una lectura personal sobre el valor del fetichismo, el sexo y la emancipación a través de un coche legendario y maldito con nombre de mujer, Christine, un Playmouth Fury del 58 capaz de destruir todo aquello que toca, movido por una venganza diabólica. Pero Christine no es sólo la proyección de la hombría en un hermoso artefacto de cuatro ruedas. Como dice uno de los personajes, al comienzo del film: «No hay nada como el olor de un coche, después del olor de una hembra». Los fetiches tienen el don de seducir a cualquier persona, ejercen tal magnetismo sobre quien los posee que son capaces de transformar su personalidad. Sencilla, ágil y eficaz, para los verdaderos amantes de Carpenter y del psicoanálisis de Freud.

Miércoles 27 de noviembre 19.45 h

bigtmp_5412Starman. 1984. 110 min. Con Jeff Bridges y Karen Allen.

Después de rodar La cosa, John Carpenter salda su deuda con la maquinaria de los estudios con un trabajo que aúna acción, comedia y drama. Probablemente, la película más reflexiva del director hasta la época, hecha con más artesanía que con ganas de romper nuevamente los géneros del cine y que pasó sin pena ni gloria hundida por la resaca del E. T. de Steven Spielberg. Con el tiempo, su mezcla de la ciencia ficción, con las road movies, y esa concepción del cine costumbrista y dramático que hemos venido en llamar americana se fueron consolidando, llegando a alumbrar incluso una serie televisiva entrañable que recogía la premisa de un ser venido del espacio exterior que adquiere el aspecto de un hombre ya fallecido. Su viuda, interpretada por Karen Allen, se convertirá en la compañera ideal que lo conduzca al lugar donde será rescatado por otros seres de su planeta. Por el medio de este largo viaje, toda una reflexión sobre la condición moral de los hombres, el empleo de la violencia y la capacidad de amar que nos redime y nos aleja del mal que anida en nosotros mismos. La película bebe tanto de la mitología pop de Superman como de un buenismo que ofrece a al espectador la posibilidad de aferrarse a una esperanza.

Jueves 28 de noviembre, 19.45 h

golpe_en_la_pequena_chinaGolpe en la Pequeña China (Big trouble in Little China). 1985. 110 min. Con Kurt Russell, Kim Kattrall, Dennis Dun, Kate Burton, Victor Wong, James Hong, Donald Li, Carter Wong y Suzee Pai.

Divertida, trepidante, alocada, epítome del cine ochentero de aventuras y tan fresca y jovial como el año de su estreno, Golpe en la Pequeña China sigue siendo un divertimento en la filmografía de John Carpenter que vuelve a recurrir a Kurt Russell para protagonizar a Jack Burton, un camionero rudo y cateto que se verá inmerso en una trama de secuestros, mafia china, magia negra, brujos y guerreros de la muerte en el subsuelo de Nueva York. Apoteosis del cine de aventuras y el cine de acción, que se ríe de sí mismo sin complejos y es capaz, al mismo tiempo, de contar una buena historia sin más pretensiones que la de entretener, lo que no le resta valía a un producto hecho por un director que asume dignamente el papel de un maestro artesano.

Viernes 29 de noviembre, 19.45 h

urlEstán vivos (They live). 1988. 89 min. Con Roddy Piper, Keith David y Meg Foster.

Nunca un director le sacó tanto provecho a un luchador de pressing catch como John Carpenter con Roddy Piper como protagonista de esta película de ciencia ficción, que integra un discurso revolucionario, entre la crítica política y la crítica social. Podría decirse que está construida sobre los cimientos fordianos de Las uvas de la ira, incluso en algunos de sus más legendarias secuencias. Carpenter remata los ochenta con un film político, abierto a una esperanza alternativa al republicanismo de Reagan, que desvela las armas con las que cuenta el sistema capitalista norteamericano para manipular las mentes de sus ciudadanos. Para ello, el director se servirá de un outsider recién llegado a una ciudad en cuya periferia están acampados los parias de este mundo. Atentos al monólogo de Keith David Williams, mientras pasea junto a Roddy Piper entre chabolas. No tiene desperdicio.

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